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Más de 5,600 libras de residuos han sido extraídas de forma manual de El Encantado, en el río Grande de San Miguel

En la zona de El Encantado, en el humedal Bahía de Jiquilisco, cerca de 60 personas voluntarias de las comunidades aledañas trabajan incansablemente en coordinación con nuestro personal técnico y guardarrecursos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para extraer residuos que se acumulan en los canales de la bahía provenientes del río Grande de San Miguel, en el que desde febrero de 2019 realizamos este tipo de jornadas de extracción.

Desde el pasado 18 de marzo, organizados en grupos de 30 personas, los equipos inician sus labores desde las 6:00 a.m. y finalizan, exhaustos por el sol, alrededor del mediodía. Caminan grandes distancias entre terreno pantanoso y de difícil acceso hasta llegar a la zona donde impresionantes cantidades de residuos plásticos están acumuladas.

El material retenido en este sitio del humedal es extraído por la población, que se encarga de su recolección y traslado hasta donde pueda ser retirado por la municipalidad correspondiente, ya que por el grado de deterioro que presentan estos residuos no pueden ser reciclados y el mal estado de la calle no permite el acceso de vehículos al lugar, haciendo esta labor aún más ardua.

El ministro Fernando López ha hecho el llamado a las municipalidades, en reiteradas ocasiones, recordándoles que cumplan el artículo 4, numeral 19 del Código Municipal en el que les ordena a los municipios la prestación del servicio de aseo, barrido de calles, recolección, tratamiento y disposición final de basuras.

Hay una enorme deuda en el tema del manejo de los desechos sólidos que afecta principalmente a los ríos, lagos y lagunas, pues no todos los municipios atienden el 100% de la recolección de desechos o implementan proyectos educativos, sobre todo en la zona rural a donde no llega el servicio.

El río Grande se desplaza por 45 municipios de Morazán, San Miguel y Usulután y es alimentado por 26 afluentes. Sus aguas están contaminadas por heces fecales, desechos sólidos y sedimento que en algunos puntos de la zona baja se acumulan, convirtiéndose en ríos de plástico que tienen como destino final el océano.

Estas jornadas de extracción de residuos son parte de las acciones del proyecto “Conservación, uso sostenible de biodiversidad y mantenimiento de servicios del ecosistema en humedales protegidos de importancia internacional”, que implementamos como MARN, con el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés) y es administrado financieramente por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se espera que con este esfuerzo se puedan retirar al menos 16 toneladas de desechos.

Alcaldías deben hacer su trabajo

La contaminación de los ríos del país es crítica. Es una situación producto de años de abandono, desatención, falta de educación ambiental y deficiencias en los planes de recolección de desechos en los municipios.

Cada municipalidad debe reforzar sus planes de recolección de desechos sólidos en sus territorios a fin de reducir y evitar que estos lleguen a los ríos y luego al océano.

No es posible que los ríos se conviertan en cintas transportadoras de miles de toneladas de desperdicios. No es posible que los recursos naturales sigan siendo afectados por la ineficacia y la irresponsabilidad.

Por lo anterior, el MARN exhorta a las alcaldías a revisar y reforzar sus planes de recolección de desechos y disposición final y a unirse a un ambicioso plan de educación ambiental.