El Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Fernando López, participó en el VI Foro Agroindustria Azucarera de El Salvador, organizado por la Fundación del Azúcar (FUNDAZUCAR) bajo el lema “Yum Kaax: Agua, Tierra y Vida. Tradición que cuida, innovación que conserva”.
Durante su intervención, el Ministro López destacó la importancia de sumar esfuerzos, comprender cómo funciona la naturaleza y reconocer los efectos adversos del clima que ya están impactando en los ecosistemas.
“En el país estamos experimentando eventos extremos cada vez más frecuentes, con periodos de sequía o de lluvias intensas. Por eso, es necesario actuar, ser sostenibles, generar valor y sumar esfuerzos. El Salvador es nuestro, y todos debemos cuidarlo”, subrayó.
El encuentro reunió a líderes de la agroindustria azucarera, expertos nacionales e internacionales, representantes gubernamentales y de la sociedad civil para reflexionar sobre los desafíos del sector frente a los efectos adversos del clima, así como las oportunidades de incorporar la sostenibilidad y la innovación como pilares de desarrollo.
El foro abordó temas como la adaptación de la agroindustria a los nuevos patrones climáticos y la necesidad de fortalecer la gestión responsable del agua y del suelo, garantizando la productividad sin comprometer los recursos naturales.
En el evento fue presentado el Plan de reconversión a cosecha en verde del sector azucarero, un estudio técnico y científico elaborado por el Instituto de Investigación sobre Cambio Climático (ICC), que propone una transición gradual hacia prácticas más limpias y sostenibles.
El presidente de FUNDAZUCAR, Tomás Regalado, destacó que esta visión marca un punto de inflexión para la industria y la necesidad de una producción que no solo sea eficiente, sino que también cuide nuestro entorno, garantice la inocuidad y promueva el bienestar de nuestras comunidades.
El Ministerio de Medio Ambiente, como ente rector de la gestión ambiental en el país, reafirma su compromiso de acompañar a los sectores productivos en la implementación de prácticas que integren la sostenibilidad, la innovación y la responsabilidad ambiental como motores del crecimiento económico.