En la clínica veterinaria del Ministerio de Medio Ambiente, cada ejemplar de fauna silvestre es atendido con un objetivo claro: garantizar su recuperación y retorno a su hábitat natural. Detrás de cada liberación hay un proceso técnico que combina tratamiento, manejo responsable y acciones clave para la salud de los ecosistemas.
Los animales atendidos provienen de rescates, entregas voluntarias o decomisos efectuados por las autoridades. El personal veterinario se encarga de estabilizarlos, rehabilitarlos y asegurar que estén en condiciones de sobrevivir en libertad. El proceso incluye tratamientos médicos, recuperación física y observación de su comportamiento para confirmar que mantienen las habilidades necesarias para desenvolverse en su entorno natural.
Una vez superadas las evaluaciones de salud y comportamiento, los ejemplares son trasladados a Áreas Naturales Protegidas estratégicamente seleccionadas, donde encuentran alimento, refugio y condiciones de seguridad. Cada liberación no solo significa el regreso del animal a su medio, sino también un aporte a la restauración del equilibrio ecológico.
Estas acciones contribuyen a mantener la funcionalidad de los ecosistemas: aves rapaces que controlan poblaciones de roedores, reptiles que regulan insectos o mamíferos que dispersan semillas.
Estas acciones permiten garantizar la conservación de la vida silvestre y el equilibrio de los ecosistemas.













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